¿Obrar por su Cuenta?

La excesiva tutela estropea al niño o niña. Se acostumbra a verse rodeado de sus padres, pierde la confianza en sus fuerzas, empieza a pedir ayuda cuando podía pasar sin ella. Por demás, no sabe hacer ninguna de las cosas accesibles para su edad; ni siquiera entretenerse solo, siempre espera que alguien juegue con él, lo divierta.

Otro error de educación, pero en sentido contrario, es concederle a ilimitada libertad. Entonces quieren hacer su voluntad, se ponen tercos, gritan y contestan mal. Al enseñar al niño o niña a obrar por su cuenta, es preciso a la vez inculcarle determinadas regias de conducta, hacerle comprender lo que no se puede hacer y lo que se puede y hasta qué punto. Las palabras “no se puede” apuntan a  las primeras nociones de disciplina y organización. Mas para la educación no basta con las prohibiciones, pues estas suelen provocar la resistencia y oposición del infante. Lo importante es explicarle por qué una u otra cosa hay que hacerla así y no de otra manera. Una explicación sencilla le mostrará el sentido de los actos y merced a eso su conducta se ira haciendo mas consciente y reflexiva.

Es necesario tener presente que todo lo que lo mayores enseñan a los niños deben realizarlos ellos mismos de manera ejemplar. Las relaciones existentes en la familia, las costumbres y la manera de tratar las cosas, son ejemplos que los menores imitan. Los adultos deben plantearles nuevas tareas más y más difíciles, exigir cada vez mayor calidad en lo que hacen, inducirles a terminar lo comenzado. Eso es muy importante para educar la voluntad, para enseñarles a fijarse un objetivo y superar las dificultades.

Es valido advertir que a los niños no deben encargárseles tareas superiores a sus fuerzas. Cuando se trata de una nueva faena es preciso ayudarlo a salir airoso de ella, pues de lo contrario puede desilusionarse. A medida crece, a la par de cosas interesantes para el gusto infantil, deben encomendársele otras que aunque no le interesen sean útiles y necesarias,

No hay que olvidar que es preciso también valorar los resultados de sus esfuerzos, elogiarlo a tiempo. Es muy importante re calcar la utilidad de sus actos y no solo en las labores de la casa, sino también en la escuela y en su organización pioneril. Eso estimula la actividad, el deseo del niño o niña de hacer mas cosas y mejor en la primera oportunidad que tenga.,

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