Marcar Límites

OLYMPUS DIGITAL CAMERAEl tema ha sido abordado infinidad de veces en nuestras páginas, pero tiene múltiples artistas. Y es que la autoridad paterna comprende el mantenimiento de una línea educativa, de una relación positiva entre padres e hijos. Ejercerla debidamente implica poseer conceptos claros y precisos acerca de la manera en que educamos a nuestros hijos, con vista a su participación futura como ciudadanos de la sociedad.

Con bastante frecuencia escuchamos a muchos padres preguntarse ¿qué hacer ante la desobediencia del niño o niña? “No obedece a nadie”, dicen. Y al rato la emprenden a golpes con el menor o le orquestan un escándalo mayúsculo por algo que quizás en otro momento dieron por bien hecho.

Habría que preguntarse el por qué de tal desobediencia. Desde edades bien tempranas, resulta preciso acostumbrar al niño o niña a cumplir lo que se le pide, y a no hacer aquello que se le prohíbe, además de incorporar a su comprensión el significado de las palabras “no se puede, “no se debe”, “no se toca”. Inculcar esta obediencia demanda que las exigencias planteadas correspondan con sus posibilidades, según la edad.

En tal sentido, los padres deben ejercer su autoridad, macar limites, restricciones. Las cosas no son como el infante quiere que sean, o las imagina; existen reglas, impedimentos, y debe aceptarlas, mas ello no se consigue de ahora para luego. Requiere de hábitos de vida y convivencia, respeto a las situaciones, conocimiento de los valores humanos.

Gradualmente ira comprendiendo y habituándose a las negaciones justas, a la autoridad bien ejercida. Cuando ello no ocurra, resultará una señal inequívoca de que algo anda mal en la familia. No es ocioso señalar que muchos de los conflictos surgidos en la relación niño-adulto, respecto a la obediencia, provienen a menudo de los residuos infantiles de la persona mayor, más que de la resistencia natural del menor.

Ceder para evitar la pataleta, o porque hoy sí y mañana no, indica que mamá y papá no han podido apelar a toda su capacidad de autodominio y, por ende, trasmitirle al hijo o hija la firmeza y coherencia necesarias para los objetivos de su crianza y educación.

Be Sociable, Share!

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *


*