Nuestra Esperanza

FidelFidel, valga el tuteo respetuoso que siempre te ha dado el pueblo y que en estos 90 de tu cumpleaños repican como campanas llamadas al redoble, para decirte cuanto te amamos y nos enorgullece que seas nuestro, cubano y universal.
Sabes que contigo las hijas e hijos de esta tierra fecunda aprendimos y comprendimos un buen día que Patria o Muerte es mucho más que una consigna, que el honor y el prestigio son inseparables e irrevocables principios y que las ideas devienen las mejores armas en cualquier batalla, pues “la vida sin ideas, de nada vale”.
Nacer en los campos de Birán fortaleció tu espíritu de aventura y temeridad de Quijote revolucionario. Martí y luego Marx y Engels enriquecieron tu pensamiento político, elevado con la entrada a la Universidad de la Habana para estudiar leyes y que colmó a tu juvenil presencia de entonces, de ideas y proyectos sociopolíticos.
Y aunque apenas tuviste tiempo para ejercer tu carrera de abogado, en La Historia me Absolverá, tu alegato de autodefensa se hizo verdad e historia, cuando de acusado deviniste acusador y con tesón y maestría de jurista honesto y estadista único, supiste borrar diferencias sociales y raciales y erigiste con raíces de futuro el recio y colosal edificio de una sociedad revolucionaria y socialista. Contigo como promotor y guía, Cuba se hizo historia cotidiana, permanente.
Internacionalista de medula como eres, te alistaste en expediciones como la de Cayo Confites y en los sucesos del Bogotazo. De Martí aprendiste que sus doctrinas estaban en la esencia de las ideas que exigía la nación. Por ello, 1953 fue un año de inspiración fecunda para tu forja como soldado de la patria. Y hubo una mañana de la Santa Ana y unos cuantos audaces, como aquellas dos heroicas mujeres: Melba y Haydée, que te siguieron desde aquel amanecer de julio en el Moncada hasta el Granma de la expedición heroica y la certeza de la victoria en la Sierra Maestra.
Las mujeres en especial, Fidel, no olvidamos aquellos lejanos días de 1960, cuando le encomendaste a nuestra Vilma, en genial visión acerca del papel de la mujer en la sociedad, la histórica misión de unirlas, organizarlas y propiciar su incorporación a la vida económica, política y social del país. Aquel 23 de agosto en que se creó la Federación de Mujeres Cubanas y nuestra querida Vilma es elegida su Presidenta, por siempre, agregamos, nos calificaste, con sobradas razones, como “una fuerza grande y una fuerza decisiva para nuestra Revolución”.
Sabemos que hoy son otros los desafíos que cuentan, pero lo impulsan los mismos anhelos de unidad y trabajo que nos legara Vilma. Con una visión multidimensional del momento que vivimos, las más de cuatro millones de federadas que somos, damos la cara a una realidad nueva, con aspiraciones y búsquedas que no son las mismas a los que la Federación contribuyó a cambiar con luz larga, pero si tienen idénticos fines de consecución a partir de la movilización de las mujeres y de su unidad.
Nuestra esperanza. Así te llamó Oswaldo Guayasamín, el pintor amigo. Ciertamente, tu solo nombre sintetiza las glorias de la patria redimida con el triunfo de enero. Bajo tu liderazgo, querido Fidel, la Isla enhiesta y digna empezó a ser realidad la más hermosa de las utopías. La lucha contra bandidos, el Escambray, Girón fueron hitos en el aprendizaje histórico de tu pueblo. Y en un punto otrora olvidado de la geografía cubana, la llamada Bahía de Cochinos, tu audacia política y militar fue clarinada de victoria en Playa Girón. Esa primera derrota infligida al imperialismo en América. Volverías a crecerte durante la Crisis de Octubre: “Pocas veces brillo más alto un estadista que en esos días”, diría el Che.
Con visión de futuro y maestría de gobernante revolucionario, Cuba se hizo historia cotidiana, permanente. Ejemplo imperecedero para otros pueblo del mundo, merced a un líder por excelencia. “Soy revolucionario porque toda mi vida pensé con mi propia cabeza”. Soy revolucionario producto de mi propio análisis, de mi propio juicio, de mi propia observación de las realidades”. Reflexiones tuyas que delatan la profundidad de tu pensamiento y convicciones. Ese es el hombre gestor de victorias que amamos y que para suerte nuestra nos acompañará por siempre con la fuerza de sus ideas y su ejemplo.
Aunque bien sabemos que el 13de agosto es solo un día mas en el calendario de tu fructífera y larga vida, consagrada por entero a la lucha revolucionaria, no podemos dejar de compartir, regocijados una celebración que consideramos propia.Vulnerabilidades tenemos, pero lo que somos hoy y lo que seguiremos siendo mañana para preservar y desarrollar nuestra patria socialista, es desafío y responsabilidad para nuestra Organización nuestro Partido Comunista y el pueblo entero de Cuba. Y a las cubanas nada ni nadie nos hace retroceder si de la Revolución se trata.
Eres Fidel el gestor de victorias que amamos y que para suerte nuestra nos acompañara por siempre, más allá de la vida y de la muerte, con la fuerza de tus ideas, tu ejemplo, tu lucidez e infinita sabiduría.
En este tú cumpleaños 90, Fidel del Moncada, el Granma y la Sierra, símbolo de la patria libre y de la dignidad de América, tu pueblo quiere regalarte con su deseo de salud y felicidad, el infinito amor y agradecimiento que sentimos por ti, por saberte nuestro. Cuídate que tú eres oxígeno para Cuba y los bien aventurados del mundo.

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